Un proyecto implementado en el sector salinero de Cáhuil incorporó energía solar y eólica para mejorar el funcionamiento de equipamiento utilizado por productores locales, aportando tecnología a una de las actividades patrimoniales más reconocidas de Pichilemu.
Las tradicionales salinas de Cáhuil avanzan en la incorporación de nuevas tecnologías. Durante los últimos días se dio a conocer un proyecto que busca fortalecer el trabajo de los productores mediante el uso de energías renovables, combinando sistemas solares y eólicos.
La iniciativa permitirá ampliar la vida útil y mejorar la operación de equipamiento utilizado en las faenas salineras, actividad que por generaciones ha formado parte de la identidad productiva y cultural de la zona costera de la Región de O’Higgins.
Tecnología para una tradición histórica
Cáhuil es reconocido a nivel regional y nacional por su producción artesanal de sal, una actividad estrechamente vinculada al paisaje, la historia y el turismo de Pichilemu.
La incorporación de energías renovables representa una oportunidad para modernizar determinados procesos sin perder el carácter tradicional de la actividad, además de disminuir la dependencia de fuentes energéticas convencionales.
El proyecto también abre nuevas posibilidades para avanzar hacia una producción más sustentable y mejorar las condiciones de trabajo de quienes mantienen viva esta actividad en el territorio.
Un impulso para el desarrollo local
La experiencia de Cáhuil muestra cómo la innovación puede integrarse a oficios tradicionales y contribuir al desarrollo rural de la comuna.
Además del impacto productivo, este tipo de iniciativas puede fortalecer el valor turístico y patrimonial de las salinas, uno de los sectores que cada año atrae visitantes interesados en conocer la historia y la identidad de Pichilemu.
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